miércoles, 19 de octubre de 2011

La Musica

Hablar de la música en el pueblo de Tapiales es hablar de Antonio Maggio, un bandoneonísta de nivel al que los pobladores apodaban “Fresedito”, y que desde sus comienzos continúa deleitando con su música.

“Cuando yo era chico, a las fiestas de Tapiales, venían músicos de otros lugares para tocar en las comparsas, los corzos y otras festividades. Yo, al ver tocar a los bandoneonístas, sentía que me gustaba y enloquecía al oírlos.-

Yo quería estudiar música, pero en mi casa, por parte de mi padre, había una oposición total. Cuando yo empecé a trabajar en una fábrica situada en Lugano, conocí a un maestro de música, el que podía enseñarme lo que tanto quería: tocar el bandoneón.

Pase a la capital a trabajar, y ahí me pusieron de ayudante de un señor que era oficial. Se llamaba Mario. Yo no lo conocía a el. Entonces uno de mis compañeros me dijo:

- Vos sabes quien es ese hombre?. Ese hombre tiene una orquesta, es de Villa Madero. La orquesta Sainutti.

Ahí me di cuenta quien era: de la orquesta Sainutti. Eran dos hermanos, violinista uno y bandoneonísta el otro.

Un día le dije: ¿así que toca el bandoneón?. Si.. (me respondió) ¿te gusta ? Yo tengo alumnos…

Yo decidí costearme las clases con mi propio trabajo y de esta manera comencé. La primera tarea que me dio el maestro fue estudiar el solfeo, antes de pasar a la práctica. Esto lo hacía luego de trabajar en las vías del ferrocarril en la estación Tapiales. Una vez terminada esta tarea, el maestro me dijo: “Ahora lo que te falta es el bandoneón para empezar con la práctica”- Como en aquellos tiempos estos instrumentos eran muy costosos, no sabía de qué forma iba a conseguirlo. Un día charlando con uno de mis tíos, este me preguntó cómo andaba con la música, yo le respondí : “El maestro me dijo que necesito un bandoneón para empezar a practicar” Y él me mostró un viejo bandoneón que tenía y no usaba. Mi tío me lo obsequió, pero dijo que debía afinarlo. Y así fue como comencé a practicar. Luego de algunas clases con el maestro, me dijo:“Prepará bien las piezas que ya has aprendido, pronto tocarás en una fiesta”. En ese momento me puse muy contento. Tiempo después, formé una banda a la que denominamos “ANTONIO MAGGIO Y SU TÍPICA”.- (entrevista para el documental “A Tapiales”)

Cuando lo conoció Odín Fleitas, que tenía un programa en la tradicional Radio del Pueblo, lo invitó a manejar su orquesta bautizada como “As del Compás”. Su fama entonces, gracias a la amplitud del medio radial, creció y con modestia confiesa que compuso algunos tangos, pasodobles y milongas.

La nostalgia se apodera de esta gloria tanguera cuando rememora los dichos de Gregorio Pasteles en la Revista Rico Tipo en los tiempos en que el tango sonaba con más fuerza:

“…el primer bandoneón que rezongó en los pagos de Carancho Maneado fue el de Antonio Maggio. ¡Eso se llama tocar el bandoneón! El verdadero, ¡maravilloso! Era un bandoneón de tres velocidades...tres velocidades y freno a mate cocido...Con decirle que una velocidad era para el tango. Otra velocidad era para el chamamé. ¡Y la tercera para dispararle a la policía que solía andar acaranchando a don Maggio por cuestiones de una canasta de pasteles que se perdió...”

Como en aquellos tiempos, en la actualidad muchos de los vecinos de la zona eligieron la música como medio de expresión. Pero para poder hacer una síntesis del movimiento musical actual de Tapiales debemos tener en cuenta que es muy difícil establecer los límites del lugar en dónde “nace” y se “forma” una banda, por eso nos limitaremos a nombrar solamente algunos grupos que se originaron o pasaron por esta zona.

Para contextualizar a las bandas actuales debemos primero remontarnos a principios de los 90, cuando “Ascensor” realizaba eventos en el Cultural a beneficio, junto a unos Martes Menta” en plena formación (grupo del cual se destacaría su cantante Ariel Minimal, quien formaría “Pez” y seria paralelamente guitarra de los “Fabulosos Cadillacs”). ¿Porqué Ariel Minimal se acercaba a estas tierras? Tal vez por un amor que andaba dando vueltas...

Pasó el tiempo y la movida aminoró, pero la respuesta a esta ausencia musical llego de una actitud rebelde y política: el punk rock. No debemos olvidar a Camisas Fantasmas y su punk rock sofisticado a lo Dead Kennedys. Buenas letras, buenos músicos. A ellos se suman jóvenes con la misma inquietud, pero no tan profundos ni líricamente ni musicalmente: R.P.M, Poder Juvenil (que luego se llamaría ESTIGIA) , Extrema Ambición. Estas eran bandas jóvenes que, al mismo tiempo que otra movida importante de la zona Sur (Buenos Aires Hardcore) mezclaban el punk y el hardcore.

Poco tiempo después se abre un pub en el límite entre Villa Madero y Tapiales, en donde todos los fines de semana se podían ver bandas de la zona o invitadas. El dueño del lugar, Roberto, líder de Ascensor, le puso de nombre “El Borde”. Por allí pasaron bandas como Árbol, Los Pérez García, Los Naranjos con variando estilos como el rock, el pop, y el reauge. Por otro lado se escuchaban bandas que eran herederas del harcore y su fusión con el rap del cual podemos recordar 9mm. También debemos recordar una banda onda grunge como Hatebredeers, que luego se llamó Zero, y otra banda extraña que era habitué fue Caballo Muerto, que mas tarde se llamó San Ghano, puro rock, muy a lo Tom Waits . Por otro lado parte del grupo Camisas Fantasmas, formo Peces de Vidrio Verde, con un estilo entre el funk y el pop.

Pero la movida estaba entre Disorder, cantando en inglés y un sonido entre el brit pop y mucho ruido, y Nuez, que fueron disueltas antes de terminar el siglo, y Arrecife con una onda pop, rock al borde de la psicodelia de floyd.

Pero Tapiales también tiene rockanrol: Vidas Desprolijas con un rock barrial muy a lo callejeros y las miles de bandas de alrededores que oscilan entre el blues y el rock ( LA SUBURBANA, LA HERIDA, LA SOTA etc.) En este último tiempo solo hay bandas de diversos estilos, no como movida, de las cuales podemos nombrar a Bicicleta Blanca con un pop elaborado, la misteriosa banda Arbotantes que le puso música incidental al documental “A Tapiales”, pero que sus integrantes aún son una incógnita, Dr. Django a puro jazz y la gente de Godinez con un pop tristón, ruidoso y demasiado melancólico. Justo igual que la plaza los días domingos.

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